Leyendo Espejos de Eduardo Galeano #1
CriminologÃa
Cada año, los pesticidas quÃmicos matan a no menos de tres millones de campesinos.
Cada dÃa, los accidentes de trabajo matan a no menos de diez mil obrers.
Cada minuto, la miseria mata a no menos de diez niños.
Estos crÃmenes no aparecen en los noticieros. Son, como las guerras, normales actos de canibalismo.
Los criminales andan sueltos. Las prisiones no están hechas para los que destripan multitudes. La construcción de prisiones es el plan de vivendas que los pobres merecen.
Hace más de dos siglos, se preguntaba Thomas Paine:
¿Por qué será tan raro que ahorquen a alguien que no sea pobre?
Texas, siglo veintiuno: la última cena delata a la clientela del patÃbulo. Nadie elige langosta, ni filet mignon, aunque esos platos figuran en el menú de despedida. Los condenados prefieren decir adÃos al mundo comiendo hamburguesas con papas fritasm como es su costumbre.