Necesitamos un poco más de mimos y cariño
boom boom kid ["sÃ" del diario clarìn]
TodavÃa cree que puede ser un agente de cambio. Sacó un nuevo disco y apunta a que la gente se quiera un poco mas. Txt Facundo Lozano.
Cuando terminé la foto de tapa vi una bolsa de mercado y me pareció genial hacer esa también. Todo el concepto del disco se armó en dos horas. Por eso el nombre del disco alude a la espontaneidad". Asà explica Boom Boom Kid el proceso que permitió que Espontáneos momentos de 2×2 es 16 odas al Dada Tunes, último disco de Boom Boom Kid, tuviera dos ediciones en la calle. Una donde se ve su pelo rastoso y teñido de rubio y otro que parece una especie de arco iris representado por una bolsa de almacen.
El disco no muestra diferencias con los trabajos anteriores del también llamado Il Carlo o Nekro, pero canta menos en inglés. El encuentra otra cosa que lo distingue: "Logré que suene bien pesado, como los shows. Es difÃcil plasmar lo que pasa en el vivo, pero acá salió. Cuando lo escuché, después de mi última gira por Estados Unidos, me sentà muy representado".
-En el disco cantás sobre alguien que marca sin querer el telefono de un ex amor ¿Te pasó alguna vez?
-Claro que sÃ. No muchas, pero lo importante es que si lo plasmé en una canción quiere decir que aprendà la lección. Esa canción fue como algo espontáneo, de autocrÃtica. Casi siempre las canciones que hago son de autocrÃtica, aunque tengo muchas que descargo en contra de algo.
-En 2007 editaste dos discos, Wasabi y Espontáneos momentos…¿Te considerás un artista prolÃfico?
-Para considerarme prolÃfico tendrÃa que sacar, por lo menos, tres discos por año. Musicalmente tengo frustraciones importantes. Compongo mucho, ahà sà soy prolÃfico, pero no puedo editar todo lo que querrÃa por cuestión de tiempo y dinero. PodrÃa quedarme encerrado en un estudio y grabar un disco por dÃa, de ahà surge mi negación con las computadoras y programas para grabar, porque me da miedo. Me quedarÃa tipo Brian Wilson y no tocarÃa más.
-En todos tus trabajos aparecen dos personalidades: una hardcore y otra más armónica. ¿Como lo piloteás?
-Yo creo que para sobrevivir hay que vivir y morir muchas veces. Siempre fui ecléctico, porque nunca fui el "chico metal, hardcore, punk". Fui todo eso y a la vez nada. Por esa razón, con la otra banda (Fun People) me sentÃa bien, pero a veces como sapo de otro pozo. No es una dualidad forzada, yo soy asÃ. Por eso es que grabé de todo.
-En la canción final del disco ("Protesto") recitás: "SerÃa berreta si esto fuese nada más que una canción". ¿SeguÃs creyendo en que tu música puede ser un medio para cambiar cosas?
-Exactamente. Estoy tratando de cambiar el mundo. Siento que todavÃa se puede hacer, creo que puedo ser yo el que lo cambie. A pesar de todo el caos general, siempre el resultado es positivo. Porque podrÃa decir que el mundo es una mierda, que está todo mal, pero no, para mà está todo bien. El concepto lo tomé del poeta Almafuerte que dice: Mantén tu espÃritu con humor’. La razón que me hace levantar todos los dÃas, es pensar que las cosas van a cambiar para mejor.
No apto para pesimistas, al rato vuelve a asumirse como el Principito que tiene tatuado en el brazo. Y va mucho más allá que el personaje de Saint Exupéry: "Acá tenemos los problemas que tenemos porque nos faltan mimos, nos falta cariño. Hay que dejarse amar, aunque sea muy difÃcil".