Soy un animal
El último sábado al despertar percibí un gran dolor en mi cuello que supuse que era torticolis. Trate por todos los medios de remediar mi dolor y puse en práctica algunos consejos que me brindaron allegados. Entre ellos la más llamativa fue la de mi querida madre me froto por la espalda una crema llamada "Spineda" que me alivio bastante, aunque el dolor perduro por los días subsiguientes. Lo gracioso fue cuando leí lo escrito en el frasco de la crema, en el decía "uso exclusivo en equinos deportivos y caninos".
